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Cinco sencillos pasos para redactar un buen paper

Actualizado: 16 sept 2021


Es probable que en algún momento de la universidad o el trabajo necesites redactar un paper o artículo para publicar en una revista especializada. ¿Qué debes saber? En realidad, dominar muy bien el tema del que escribirás, pero más que eso, tienes que ser capaz de comunicar una idea central en pocas palabras, ya que este tipo de publicaciones no suelen ser tan extensas. Ten presente, antes de redactar cada uno de los componentes de un paper, como lo son

  • título (debe ser claro y describir eso de lo que hablarás)

  • resumen (aquí das una breve introducción con los datos más relevantes del artículo que invite a que le lector lea lo que escribes)

  • introducción (en este apartado explicas detalladamente problemática de ese tema sobre el que escribirás)

  • Análisis prospectivo (cuando llegues a esta parte tienes que analizar la situación que previamente has desarrollado y a su vez debes exponer de forma crítica algún tipo de solución al problema central)

  • Conclusiones (haces un resumen general de lo que hablaste y expones las inferencias que se generaron a partir de los argumentos que ofreciste). Ah, y no olvides al final agregar la bibliografía que citaste.

Este es un ejemplo de un paper.


DEFORESTACIÓN EN CARTAGENA DEL CHAIRA, UN EFECTO DE LA DESARTICULACIÓN INSTITUCIONAL Y LA AUSENCIA DE PLANEACIÓN


Resumen


En este artículo se expondrá el caso de estudio del municipio de Cartagena del Chairá, en Caquetá, que tiene un plan básico de ordenamiento territorial (PBOT) desactualizado, lo cual ha servido como un efecto multiplicador de la deforestación.


Introducción


La firma de los acuerdos de paz con la guerrilla de las Farc produjo un efecto devastador para las áreas protegidas de la Amazonía colombiana, puesto que motivó la llegada de nuevos acaparadores de tierras que pretenden desarrollar, principalmente, proyectos de ganadería extensiva y cultivos agrícolas. Si bien en la Ley general de reservas forestales (1959) y otras disposiciones como la Resolución 1521 (2017) se establecen los usos que pueden tener los suelos de esta región, las instituciones del Estado se han visto superadas por el poder de quienes buscan tierras. Así, los planes básicos de ordenamiento territorial (PBOT), que tienen instrucciones claras sobre el uso del suelo, se tornan ineficientes para la gestión ambiental.


Esta situación tiene, principalmente, dos raíces. La primera, es la no articulación de las administraciones municipales con las instituciones de vigilancia ambiental y la segunda, es la presencia de nuevos grupos armados, que dictan sus propias disposiciones a las comunidades.


Planteamiento del problema


Como ejemplo de esta situación, hemos tomado a Cartagena del Chairá, en el Caquetá, que es reconocido por ser el segundo municipio de Colombia en el que más se deforesta; allí, solo en 2019, desaparecieron más de 13.673 hectáreas de bosque (IDEAM, 2019). Una de las principales causas de deforestación, son el acaparamiento ilegal de tierras (60-65 %), los cultivos de uso ilícito (20-22 %), la extracción ilegal de yacimientos minerales (7-8 %), las obras de infraestructura, los cultivos agroindustriales y la extracción punible de maderas (Cabezas, 2017).


Actualmente, existe un conflicto institucional entre la alcaldía municipal de Cartagena del Chairá con la Corporación para el Desarrollo Sostenible del Sur de la Amazonia (Corpoamazonía), dado que el gobierno municipal elaboró el plan básico de ordenamiento territorial en 2014 cuando aún no se habían establecido los determinantes ambientales, por lo cual carece de legalidad. Esta situación es, a todos luces, un efecto multiplicador de la deforestación en tanto que no le establece criterios claros a las comunidades sobre el uso de suelo y la preservación del bosque.


Pese a los distintos pronunciamientos de Corpoamazonía, la administración municipal de Cartagena del Chairá se ha rehusado a actualizar su PBOT. Que la propia administración municipal, como institución del Estado, sea reticente a actualizar esta herramienta de gestión ambiental y ponerla en consonancia con las características del territorio, le resta legitimidad y efectividad. Como lo indica (Molina, 2019) citando a García Villegas en su obra ‘La eficacia simbólica del derecho’ “la eficacia de las normas no depende necesariamente de la producción de efectos prácticos, sino de la percepción de la sociedad sobre su utilidad, lo cual genera un efecto simbólico y político que contribuye a revitalizar la relación entre el Estado y sus gobernados y la obediencia del ordenamiento jurídico en conjunto”. Y justamente la percepción de la comunidad en torno a la legislación sobre la protección de los bosques es que es muy laxa; de hecho, para algunos es inexistente, máxime si alrededor existen diversos grupos humanos que reconocen en las nuevas guerrillas la única autoridad.


Análisis prospectivo


Aplicar una herramienta de gestión ambiental como un plan básico de ordenamiento territorial en un municipio como Cartagena del Chairá es por sí mismo una acción conflictiva, por las condiciones sociales y económicas del territorio, y es más gravoso aún si existen visos de ilegalidad en torno a la normatividad misma. Es evidente la ausencia de autoridad, lo cual tiene efectos en la gestión misma de la administración municipal, puesto que no desarrolla soluciones acordes para las realidades de quienes habitan este territorio. En Cartagena del Chairá, por ejemplo, a las comunidades les resulta inconcebible que los proyectos productivos que les proponen a la ganadería, en tanto que no es rentable. Esto es justamente un motivo de conflicto, puesto que el cultivo de otros productos como el plátano, o el turismo verde, no son rentables para una población que tiene (por infortunio) el cultivo ilegal de la hoja de coca como opción.


La ausencia de autoridad, que se ve plasmada en la deficiencia del plan básico de manejo ambiental, es un motivador de la ilegalidad en Cartagena del Chairá. La confianza de las comunidades es baja, y esto incide de forma negativa en la transición hacia una economía verde y sustentable. Como respuesta a esto, Corpoamazonía ha intentado trabajar de cerca con las comunidades y ha establecido de forma exitosa acciones prospectivas para detener la deforestación, pese a las presiones de grupos armados como las disidencias de las Farc.


Una de esas acciones fue el desarrollo de acuerdos de conservación, en los que Corpoamazonía les brinda un apoyo a las comunidades para desarrollar proyectos agropecuarios y ganaderos respetuosos del ambiente, como ocurre con los sistemas silvopastoriles. Esto representó un cambio drástico, pero en vista del poco interés de la comunidad hacia otras formas de producción se debieron incluir dentro de las soluciones. Otra acción que se desarrolló fue la facilitación del trámite para obtener licencias de aprovechamiento forestal por medio de asociaciones. Así, le quitaron a las comunidades distintas trabas para el acceso a la licencia. Estas acciones están dando sus primeros resultados, debido a la confianza creciente de los pobladores hacia Corpoamazonía, algo que no ocurre con la alcaldía de Cartagena del Chairá.


Conclusiones


Una herramienta de gestión ambiental como un PBOT debe sustentarse en la legalidad, de lo contrario resulta inaplicable y, en lugar de proteger el ambiente, termina facilitando el desarrollo de actividades destructivas. No basta con expedir documentos solamente para cumplir con un requisito, sino que es necesario tener en cuenta los distintos determinantes que, en un contexto tan dinámico como el colombiano, se actualizan constantemente.


Autor:

Magister en Gestión Ambiental Andrés Emilio Vargas

Editor de publicaciones de Redacción Corporativa

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